Historia


A pesar de no tener noticias documentadas antes del s.XV, la zona ocupada por Don Benito fue objeto de un temprano influjo de Roma, comprobado arqueológicamente por la aparición de cerámica Campaniense y Terra Sigillata, Tégulas, Sillares, piedras de molino de mano, inscripciones, etc. Además, se han identificado más de cincuenta villas o asentamientos rurales dispersos. La épocas visigodas y árabes no han sido estudiadas aunque se han encontrado restos de la primera en las proximidades de Don Benito (pilastras de mármol con alegorías de esta época).

La Aldea de Don Benito, cuyo nombre debe a uno de los caudillos que colaboró con la corona, recibiendo en agradecimiento una considerable extensión superficial, experimentó un notable aumento demográfico durante los s.XIV y XV, de forma que las construcciones urbanas se expandieron de forma rápida y continuada, alejándose de su primitivo emplazamiento, el Cerro de San Sebastián. Este crecimiento se debe a los siguientes factores: el primitivo crecimiento natural de su población en una época de tranquilidad; la llegada y asentamiento de los repobladores castellanos y leoneses; y por último, la necesidad que tenía Comunidad de Medellín en reforzar la línea fronteriza con la Orden de Alcántara en la Serena.

En este período las actividades económicas son de tipo agrario, como la ganadería, por la Protección Real, con la creación de la Mesta, y por la nueva estructura de la propiedad impuesta por los conquistadores, el Latifundio.

Carlos I concede a Don Benito sus primeras ORDENANZAS MUNICIPALES, el 7 de Marzo de 1.550. Dos siglos después recibe el privilegio de VILLA por parte de FELIPE V, mediante Cédula de 13 de Julio de 1.735.

Cédula de 13 de Julio de 1.735

En la Edad Moderna, la población experimentó un crecimiento demográfico vertiginoso, en el primer tercio del s.XVI, las fuentes le asignan 606 vecinos (2.484 habitantes aproximadamente). En el 1.591 cuenta según el Censo de la Corona de Castilla con 4.239 habitantes, para sufrir en el s.XVII una gran pérdida por culpa de las grandes epidemias de peste, lluvias torrenciales, plagas de langosta, sequías, etc. En el s.XVIII, según el Censo de Floridablanca le atribuye 8.231 habitantes, llegando a ser el segundo núcleo más importante de Extremadura.

Como consecuencia de la importancia económica que adquiere esta época, Don Benito presenta un núcleo urbano compacto de tipo radiocéntrico. Entre los edificios públicos de interés notable en este período: el Ayuntamiento, que data de 1.494. Los Hospitales de San Andrés y San Sebastián y la Caridad de Santiago, de mediados del s.XVIII. Escuelas de Primeras Letras, Pósito Real y Cárcel. También posee otros edificios como bodegas y tabernas, carnicerías y tienda de abastos, mesones, botica, molino, pozos, etc., carecía de cementerio municipal, administración de lotería, etc.

En 1.834 Don Benito se convierte en Cabeza de Partido Judicial y es en 1.856 cuando consigue el Título de CIUDAD otorgado por la Reina ISABEL II.

Varios son los edificios religiosos existentes en el período comprendido entre Iglesia de Santiago el s.XVI y el s.XVIII. Destaca la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, cuya obra se realizó entre principios del s.XVI y 1.611. La Ermita de San Sebastián y San Fabián es el edificio religioso más antiguo de Don Benito. Desde 1.896 se considera Parroquia. La Ermita de Ntra. Sra. De la Piedad, del s.XV, situada extramuros permaneció en activo hasta el año 1.809 en fue destruida por los franceses como resultado de la Batalla de Medellín. La Ermita de San Gregorio, también situada extramuros, aparece citada en las fuentes del s.XVII. La Ermita Ntra. Sra. de las Cruces, que aún pervive conservando su nombre y función, está ubicada en la falda Norte de la Sierra de la Ortiga desde su fundación en el s.XVII.